Ibergour, una tienda online sostenida por una idea simple y el trabajo en equipo
Por: María José Calvimontes C. * 20 November, 2009
Ayer se publicó en Alzado.org una entrevista realizada a los creadores de Ibergour, una tienda online que vende jamones ibéricos pata negra a todos los países de la Unión Europea. Como destaca Eduardo Manchón, el autor de la nota, sorprende conocer casos como éste, de “tiendas online que superan los problemas offline iniciales: stock, local, pagos, envíos, etc. de maneras imaginativas y al más puro estilo ‘de garaje’”.
Aunque la entrevista a Miquel Nieto y José María Sánchez de Ocaña es larga, si estás emprendiendo en Internet te puede ser útil leerla completa. Acá te dejo algunas ideas que me parece que conviene destacar:
Las tiendas online son fundamentalmente proyectos de tecnología: por tanto se debe ofrecer un funcionamiento tecnológico impecable, buen diseño, buena usabilidad, fichas de producto detalladas y transparencia absoluta.
Para comenzar un negocio no siempre es necesario desgastarse en el desarrollo de una idea innovadora: “es mejor empezar con algo poco original que quedarse esperando a que se te aparezca la musa”.
Lo más difícil puede ser empezar si el primer escalón se lo pone demasiado alto: es mejor dividir cada etapa en tareas sencillas y posibles de asumir una a una. Y además comenzar con algo poco complejo, para ir creciendo progresivamente.
La experiencia del cliente es el centro, pero aún más importante es convencer de ello al resto de los actores: depende de ellos (los proveedores, por ejemplo) en gran parte la calidad del producto, los plazos de entrega, la información sobre el estado de un envío, etc.
Cuando la empresa está en marcha, la mayor dificultad está en acertar al priorizar cada paso: dedicar tiempo a lo que sea más importante para el negocio en cada momento.
Es indispensable que te guste el proyecto: a lo largo del mismo surgen muchos problemas, y a veces resolverlos requiere hacer cosas aburridas o pesadas (“si no haces las cosas con cariño, a la larga no funcionará”).
Definir el equipo, con los roles y tareas de cada uno, es clave: lo ideal es que todos trabajen con la misma intensidad y que tengan claro cuáles son sus responsabilidades, así como también puedan influir en la toma de decisiones.










