Bloggers bajo amenaza
Por: María José Calvimontes C. * 7 November, 2009
Esta semana conocí Threatened Voices (de Global Voices), un proyecto que incluye un mapa colaborativo y una base de datos en permanente actualización donde se registra los nombres y ubicaciones geográficas de bloggers amenazados, arrestados y hasta muertos por expresarse y por defender esa misma libertad de expresión.
Impacta que hoy, en pleno siglo XXI, cuando se supone que tanto se ha avanzado en materia de ‘derechos humanos’, todavía haya voces reprimidas y, más aún, que se reprima las de quienes ‘hablan’ en un espacio como Internet, por esencia libre y sin fronteras.
El sitio registra 185 casos en todo el mundo y muy probablemente son más los que existen y desconocemos. En Threatened Voices está publicado el caso de Yoani Sánchez, la bloggera cubana acerca de quien he escrito varias veces en este espacio, con motivo de algún premio que recibió, por ejemplo, o de alguna iniciativa promovida por ella.
Hoy, desafortunadamente, la noticia es otra. Cuando pretendía participar en una manifestación pacífica, “una jornada de paz y concordia”, Yoani Sánchez fue detenida, secuestrada, golpeada y amenazada con un “Hasta aquí llegaste, Yoani” y un “Ya se te acabaron las payasadas”. El relato de lo que ocurrió, publicado hoy en su blog, conmueve e indigna.
En una nota del diario El Mundo se explica que “el procedimiento policial fue similar al aplicado frecuentemente a disidentes políticos, en lo que la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (Ccdhrn, no reconocida por el Gobierno) llama represión de baja intensidad“.
“Uno de los garantes de la revolución que secuestró a Yoani dijo a sus compinches: “déjala respirar”, viendo los golpes y la presión a la que sometían a la mujer. Sin quererlo, el pobre diablo convirtió su frase en un alegato por la libertad. Dejadla respirar, sí”, dice Ion Antolín desde España en un excelente post.
Desde aquí solidarizo con Yoani. Porque quienes gozamos de libertad para hablar y escribir no podemos callarnos. Porque hay que unir fuerzas para que la dejen respirar, y para que dejen respirar a todos los bloggers que hoy están bajo amenaza.








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