Para emprender no se necesita tanto tener una escuela como las ganas de hacerlo
Por: María José Calvimontes C. * 4 July, 2009
Recientemente en el blog de SiliconIndia, una web sobre emprendimiento que incluye además una red social profesional, se publicó la historia de Sanjeev Bikhchandani, el fundador del portal de empleo Naukri.com, una empresa online que ha resultado de “la detección de una oportunidad, coraje, determinación, mucho trabajo y algo de suerte”.
Naukri.com surgió en la mente de Bikhchandani a pesar de que él no contaba con ejemplos de iniciativas de negocio en su propia familia: “Mi padre es médico y trabajó en el gobierno desde 1950 hasta 1983”, cuenta. Y agrega: “No han existido negocios en la familia; no hay gran perspicacia financiera ni nada de eso”.
Así, aún sin tener idea de lo que se requería para formar una empresa, este emprendedor sí tenía claro que no quería seguir la carrera de su padre en la administración pública, precisamente por su propia experiencia: “Porque en el gobierno te va muy mal económicamente si eres honesto. Y no habría manera de que fuera deshonesto, porque ésos no son los valores con los que me han criado”. De ahí vino su deseo de gozar de independencia, la ilusión de tener un negocio. Su sueño de crear algo propio.
Bikhchandani trabajó un tiempo como empleado antes de comenzar su carrera emprendedora. Luego fundó una compañía llamada Info Edge, que sigue siendo su empresa, dentro de la que actualmente funciona Naukri como una marca. Info Edge se dedicó inicialmente a brindar información sobre asuntos laborales y legales. Con lo que logró un importante éxito ya en los años 90 fue con la creación de una base de datos de marcas, que facilitó el acceso a información sobre el proceso de registro de las mismas, toda una innovación en un área que daba muchos dolores de cabeza a los empresarios de su país, por los largos tiempos de espera y la incertidumbre que suponía realizar este tipo de trámites.
Por esos años Bikhchandani tuvo su primer acercamiento a Internet: “En octubre de 1996 asistí a la exposición de TI de Asia en Nueva Delhi, que se celebra cada año. (…). Ahí vi un stand con ‘www’ escrito sobre él. Pregunté qué significaba y me respondieron que ‘World Wide Web’. Pregunté lo que quería decir, me dijeron que era Internet y me lo explicaron”. Entonces comenzó por conocer el servicio de correo electrónico, luego el buscador de Yahoo!, y supo que en la India ya había 14 mil usuarios de la red. Por eso desde ese instante tuvo interés no en abrir una simple cuenta de e-mail, sino en crear un sitio web, a pesar de que en ese tiempo todos los servidores estaban en Estados Unidos.
Y se concentró en hacerlo. Trabajó muy duro, sin recibir sueldo por muchos meses, sosteniéndose gracias al apoyo de su esposa, que tenía un buen empleo en una empresa multinacional: “Fue difícil, pero el hecho de tener un propio negocio hace que seas muy feliz a pesar de no estar generando dinero, por la sencilla razón de que tienes el control de tu vida y tus prioridades”.
En esos primeros años como emprendedor Bikhchandani desarrolló su negocio con la colaboración de amigos que trabajaron con él ya sea gratuitamente o a cambio de una participación en la empresa. Naukri.com se lanzó en 1997. Como cuenta su fundador, era un sitio muy rudimentario, pero tenía la ventaja de ser el primer sitio desarrollado en la India para un público local. Por lo que en una época en la que los medios de comunicación y los emergentes especialistas del sector requerían ejemplos para mostrar, la promoción de Naukri.com se hizo en forma natural, rápida y masiva. Eso atrajo el interés y el tráfico que necesitaba para crecer.
Así Bikhchandani comenzó a invertir en servidores, tecnología, personas, productos y oficinas. “Es fácil gestionar un sitio web cuando hay poco tráfico, pero te pones realmente a prueba cuando el tráfico aumenta”, comenta sobre esto. En la actualidad, dice el CEO de Naukri.com, su “primera prioridad es el producto, la siguiente es la marca, y la tercera la fuerza de ventas”.
Con el éxito que ha logrado Bikhchandani con su plataforma de empleo, ahora trabaja en varios negocios más, entre ellos Jeevansathi.com, una agencia matrimonial online. Así él, que hasta su juventud no había vivido de cerca ninguna historia de emprendimiento, ahora es todo un experto. Concluye diciendo: “Es un mito que los emprendedores no tenemos aversión al riesgo. Debo ser la persona más aversa al riesgo que he conocido en mi vida. Realmente me asustan los riesgos. El punto está en saber balancear los riesgos y las oportunidades”.










