Definir con claridad una buena idea de negocio es sólo un primer paso, pero es uno grande
Por: María José Calvimontes C. * 25 April, 2009
Emanuel Friedman, académico y consultor en asuntos de gestión, economía y administración, comentaba tiempo atrás que una frase adaptada de Thomas Alva Edison y sugerida como motivo de reflexión inicial en los cursos donde se pretende incentivar la creación del espíritu emprendedor dice: “El 1% de inspiración es tan crítico para comenzar un negocio como el 99% de transpiración que el empresario invierte para convertir en realidad su inspiración”.
Con frecuencia se dice que las ideas abundan, pero nada valen sin una impecable ejecución. Y en parte es cierto. Pero sólo en parte, porque la generación y definición de una idea de negocio es también un proceso al que hay que dedicar tiempo y atención, en los que a la inspiración se debe sumar el análisis y la evaluación.
Friedman asegura que, por lo general, las ideas tienen tres orígenes, que dependen de las circunstancias y condiciones que rodean al emprendedor en el momento de su generación. Señala que hay ideas que son producto de las necesidades, otras de los deseos y otras, finalmente, de la búsqueda de la solución de algún problema. Y hace también referencia a cómo la mente emprendedora puede habituarse a concebir ideas de negocio.
Lo anterior es algo conocido, sobre todo por los llamados “emprendedores en serie”. Si bien la primera inspiración puede tardar más en llegar, suele ocurrir que una vez que se entra en la dinámica creativa, las nuevas ideas lleguen incluso sin buscarlas. “Hay que considerar que las ideas son, además, producto de la experiencia acumulada por los emprendedores, quienes buscando soluciones para unos problemas, muchas veces llegan a detectar una oportunidad relacionada con otros problemas, que a su vez se transforman en nuevas posibilidades de generación de negocios”, afirma Friedman.
Una muestra de que situarse personalmente en un entorno de búsqueda continua y pasión por el conocimiento traza el camino para la inspiración es lo realizado en febrero pasado por los nueve estudiantes del programa alternativo de MBA de Seth Godin, a quienes se les pidió plantear ideas para emprender. En una semana cada uno de ellos escribió 111 ideas. Un total de 999 ideas de negocio que publicaron en Internet para el libre uso de quien esté interesado en ponerlas en práctica.
“Las ideas no son producto del azar, son producto de un trabajo serio y metódico, de una actitud frente al mundo, de una inquietud espiritual por encontrar lo desconocido”, comenta Friedman. Y ya decía Voltaire: “Suerte es lo que sucede cuando la preparación y la oportunidad se encuentran”. En conclusión, para quien tenga deseos de aventurarse en la vida emprendedora, lo primero es favorecer las condiciones que requiere la inspiración para llegar.











June 3rd, 2009 at 14:38
pienso que lo que dice friedman es totalmente sierto ya que los negocios se hacen o sebasan es en la necesidad de las peersonas pera la esdtabilidad de ellas mismas espro que si ersposible soy una persona emprendedora y estudi abministracion de empresas y deseo que si hay personas que me puedan ayudar en ciertas inquietudes que tengo como persona emprendedora se comuniquen conmigo en bogota al 3 64 20 82 o por mi correo electronico yulianreinagomez@hotmail o yulianreinago@hotmailmisena.edu.co